Realizado por: Raquel Lomas Moreno y Luis Miguel López Martínez

Clima social de centro

El clima social del centro escolar es un concepto relativamente novedoso. Tradicionalmente, los autores se han centrado en el clima de la clase que actualmente se concreta en dos campos de estudio: clima académico y clima social de la clase. El primero se refiere al grado en que el entorno de aprendizaje estimula el esfuerzo y enfatiza la cooperación, y el segundo se suele definir como la calidad de las interacciones entre profesor-alumno y entre alumno-alumno, o también como la percepción por parte de alumnos y profesores de bienestar personal, sentimientos positivos de sentirse aceptado y ser valioso para las demás en la convivencia diaria.
También se puede considerar como la estructura relacional configurada por la interacción de todo el conjunto de factores que intervienen en el proceso de aprendizaje. Así, el contexto de la escuela y de la clase, las características físicas y arquitectónicas, los factores organizativos, las características del profesor y las características del estudiante, son según Moos, determinantes del clima de clase. La complejidad del clima social del aula pone de manifiesto la necesidad de elaborar instrumentos que faciliten su mediación.

El aula es un lugar de aprendizaje de competencias cognitivas y Socio-emocionales, entre otras. No es un escenario despersonalizado, pues abundan en la clase las interrelaciones maestro-alumno y alumno-alumno. Entre ellos se dan apoyo necesario para que la familia vaya pasando a un segundo plano desde el punto de vista de las relaciones personales.

Las relaciones más importantes que se dan en el centro escolar son:

a) Profesor/a- alumna/o: este tipo de relación se caracteriza porque el docente va a servir de fuente, de motivación, de interés de implicación en la tarea para el alumno, además de poder ser un modelo para su correcto desarrollo.

b) Alumna/o-alumna/o: es de especial importancia debido a los lazos afectivos y de comunicación que se establecen dentro del grupo, ya que de esta relación entre iguales surgen valores, normas, inquietudes, y unos deseos compartidos.

c) Profesor/a-profesor/a: Para desarrollar una convivencia adecuada en las aulas, precisa que exista un buen nivel de coordinación entre el equipo docente. Para ello, es necesario determinar los objetivos básicos a conseguir con ese grupo. Es necesario un consenso de las normas entre el equipo docente y el alumnado, estableciendo unas normas mínimas consensuadas, siendo la sanción la forma de preservar lo acordado.


d) Profesor-familia: Las familias reclaman de los profesores que sean personas comprometidas con su trabajo y que sus hijos adquieran una buena base de conocimientos y experiencias y una formación sólida y diversificada. Los profesores por otro lado esperan de las familias apoyo en las exigencias rutinarias y en el trabajo escolar diario.


Así, el clima escolar queda condicionado por el tipo de prácticas que se realizan en el aula, por las condiciones físicas y ambientales de la misma, por la personalidad e iniciativas del profesor, por la homogeneidad o heterogeneidad del grupo, por el espíritu subyacente en todo el profesorado del Centro y la orientación que el Equipo Directivo da a sus funciones, de la coherencia en las propuestas y tendencias de las Programaciones Didácticas., de la funcionalidad y flexibilidad del Plan de Convivencia, de la claridad con que se explicitan las normas, del conocimiento de ellas que tienen los alumnos y de la implicación del profesorado en su grado de cumplimiento (de forma rígida o flexible, unánime o arbitraria , etc,), del medio social en que se halle el Centro, de la participación de los padres en la vida del mismo, de su preocupación e interés en el seguimiento del proceso educativo de sus hijos, incluso de su propio poder adquisitivo.


Tácticas para mejorar el clima del aula


1. Para las relaciones en el aula


a) Para la mejora del interés y la participación:

- Relacionar los temas tratados en clase con las experiencias y valores de los alumnos.
- No apoyarse en su autoridad y en las explicaciones, para que el alumno pueda también expresar sus dudas sin temor a quedar en ridículo.
- Realizar preguntas reales y evitar que el alumno se sienta inferior debido a las demostraciones de conocimientos del profesor.
- Trabajar con técnicas de atención y de motivación.

b) Para aumentar la cohesión del grupo:

- Realizar trabajos en grupo.
- Procurar que el grupo tome sus propias decisiones de una forma democrática.
Para que haya cohesión en el grupo es necesario:
§ Que los alumnos se relacionen mucho unos con otros y tengan una gran comunicación.
§ Que la clase dé satisfacción a sus miembros: que los alumnos se hallen bien en ella, y de que las frustraciones sean las menos posibles.
§ Que no haya conflictos en el seno de la clase: rivalidades entre subgrupos, desavenencias o, si los hay, que se trabaje prontamente en su solución.
§ Que se propongan a la clase metas comunes a alcanzar: trabajos colectivos en la cual todos podrán participar.

c) Para favorecer el apoyo y comprensión:

- El profesor se mostrará confiado, asequible y abierto a los alumnos.
- El profesor procurará conocer y comentar, no sólo los problemas de la clase, sino también los personales que afectan directa e indirectamente al aprendizaje académico y profesional.

2. Para fomentar el desarrollo personal del alumno

a) Ayuda personal:

- Atender a los alumnos que presenten dificultades de aprendizaje.
- Detectar problemas, con el fin de facilitar apoyo e información acerca de los centros especializados que pueden ofrecer ayuda

b) Competitividad

- Desarrollar tareas de colaboración.
- No poner en evidencia ni recriminar a aquellos alumnos que tengan menos éxito académico.
- Dar a conocer tanto en público como en privado el esfuerzo y la dedicación, dándoles también cierta importancia y no valorando sólo los resultados.

3. Para el orden

a) Orden y organización:

- Recordar las normas y los compromisos tantas veces como sea necesario.
- Elaborar normas y acuerdos de la clase y mantenerlos. En caso de posibles cambios, conviene discutirlo o razonarlo en la clase.
- El modo de control variable es el más eficaz: el profesor debería aprender a mezclar el comportamiento autoritario con el democrático y flexible según los casos y las necesidades. De este modo se consigue orden en los objetivos básicos y se genera un clima de confianza y colaboración idóneo para la buena marcha del curso.

b) Cambios en la forma de enseñar

- La metodología variada mantiene y aumenta la atención y la motivación.
- El binomio autoritario-democrático o la capacidad del profesor en mantener dos tipos de comportamiento: flexible o sensible a los deseos de los alumnos e intransigente en cuestiones relevantes, es la clave de la creación de un clima favorable y eficaz que permite avanzar dentro de unos cambios aceptables y mantener los valores y contenidos básicos del programa.